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CRÉETELO PORQUE VOY A HACER UN COJÍN CON UN PANTALÓN

¿Y no me negarás que la idea de coser un cojín con un pantalón, no es original? Si a eso le sumamos el color que he elegido para darle un nuevo look a mi silla, no hay desperdicio. Cuando lo compré en su día me pareció bastante discreto, el shock me lo llevé al abrir el bote.  ¡No era para menos!

Ya he utilizado este color para el mueble del recibidor, que no es por quererme echar flores, pero me ha quedado precioso. Cuando en su día compré la silla, tenía en mente pintarla de un rosita pastel, pero me dio pena echar a perder el resto de pintura, así que me dije que también podía quedar bien con los colores del estampado del pantalón.

Es una silla de las baratas de IKEA, creo que no pagué más de 15 Sfr.

 

Coser un cojín y pintar la silla de IKEA

 

 

La compré en una de mis visitas al centro comercial sabiendo a conciencia que no era para que se quedase tal y como te la presentan en la caja. En principio debería haber sido uno de mis futuros proyectos a realizar en primavera con la llegada del buen tiempo disfrutando del aire fresco y no ahora en invierno donde hasta las ideas se me congelan.

Este fin de semana hemos tenido hasta -11 grados (o sea en negativo), con un resfriado de los demonios, cansada de beber infusiones calientes, zumos de naranjas naturales, eucalipto, paracetamol,…. Dichoso virus que me tiene hasta el gorro.

Ya me estoy desviando del tema, resulta que tengo al peque de la casa que le encanta jugar afuera, sin importarle si hace frío o llueve, que por un lado me parece fantástico. A lo que iba, pues que nos ha nevado de lo lindo y él ha estado recogiendo toda la nieve del balcón durante horas. Pero parece ser que no ha tenido suficiente que ha atacado con la de la terraza. Ahí entro yo! Para hacernos mutua compañía (él desde fuera y yo desde dentro) me he puesto con el proyecto SILLA.

Con  uno de mis Audio-libros, desempaqueto la silla y la monto. Ha sido cosa de niños, super fácil y en un plis-plas estaba lista.

Una vez montada, el siguiente paso ha sido el de darle una capa de pintura blanca para que luego cogiera mejor  su color definitivo, o sea el color simpático.

Silla en blanco para el post de coser un cojín.

 

Se ha secado super rápido, así que antes del almuerzo estaba dándole la primera capa del color turquesa. Una vez seca la primera capa de pintura, que por cierto se la he dado con un rodillo, estaba lista para la segunda capa.

 

Primera capa de pintura en la silla de IKEA del post de coser un cojín

 

Mientras que esperaba a que se secase, busqué entre mis telas y no encontré ninguna que me dijera, -Sí Susanna, esta es! Hasta que di con unos pantalones que en su día Maria los heredó de Laia, mi sobrina.

A esos pantalones que tan pocas veces se quiso poner, dando siempre por excusa la intensidad del estampado, o sea, indiscretos para ser más exactos, Susanna encontró la solución para su uso. Esta vez iba a reciclar la tela y coser un cojín con ella. Usando el mismo patrón de la tela del cojín que estaba manchado de grasa, hice el nuevo.

 

Preparándome para coser un cojín para la silla

 

 

Aquí tienes el resultado de esta provechosa y divertida tarde de domingo. La silla la tienen los nenes en su mini despacho, adornando el pasillo. Es justo donde está el ordenador ya que lo comparten y de esta manera los tengo más controlados, supongo que ser tan exigente no es bueno, pero no soy partidaria de que los niños tengan un ordenador en sus cuartos, una no sabe nunca si están conectados al internet, que mala soy!!!!

 

 

 

Dime si te ha gustado o no, que también acepto las criticas constructivas, me sirven para aprender. Un saludo y hasta pronto, Susanna, mamá Chipetas.

 

APRENDE A TENER UN COSTURERO ORDENADO Y EFICIENTE

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